El pescado es un alimento que se digiere fácilmente, ya que es rico en proteínas, con un contenido graso muy variable y relativamente bajo en calorías. Además, posee una serie de vitaminas y de elementos minerales que facilitan las funciones que se suceden en el metabolismo del organismo humano. Al igual que en el caso de la carne, los huevos y la leche, el pescado constituye una aportación de proteínas de gran calidad de la dieta. En el crecimiento y reparación de las pérdidas, el organismo no podrá emplear cualquier proteína que ingiera, sino únicamente las que le proporcionen todos los aminoácidos necesarios para el desarrollo y reparación corporales. La proteína del pescado es una de ellas.
Entre los aminoácidos que abundan en la proteína del pescado figura la lisina (muy necesaria para los niños en crecimiento) y el triptófano (imprescindible para la formación de la sangre). Ambos aminoácidos escasean en la proteína de los cereales y de otros alimentos vegetales, por lo que la presencia del pescado en la dieta complementa y mejora su calidad de proteínas.
Los lípidos y grasas del pescado constan, entre otros compuestos, de ácidos grasos Omega 3, algunos de los cuales protegen al consumidor frente a la formación de depósitos grasos en las arterias. Las personas que consumen mucho pescado, como los esquimales y japoneses, son menos propensos a las enfermedades de las arterias. El pescado contiene además otros lípidos que rebajan el colesterol y se asocian a una serie de efectos beneficiosos relacionados con la prevención de las enfermedades cardiovasculares.
El pescado contiene grandes cantidades de vitamina A y D, y también posee vitamina E (que ejerce un efecto protector antioxidante). En el pescado blanco abundan en el hígado, mientras que en el azul o graso se encuentran en la carne. Las sardinas son a este respecto uno de los pescados más ricos. El pescado, en general, también es una buena fuente nutritiva de vitaminas del grupo B, es muy rico en sodio y en potasio y algo menos en calcio. Por su contenido en minerales el consumo de pescado es recomendable para niños en crecimiento y para mujeres embarazadas. 
-Las proteínas del pescado contienen todos los aminoácidos esenciales humanos, por ello son de un valor nutritivo muy alto. -El pescado es un alimento fácilmente digerible, con un contenido relativamente bajo en calorías. -Los lípidos del pescado se han asociado a una serie de efectos beneficiosos relacionados con la prevención del infarto de miocardio y de la arteriosclerosis. -En el pescado se encuentran todas las vitaminas que el hombre necesita para una buena nutrición. -Las sardinas son uno de los pescados más ricos en vitaminas. -Las personas que consumen mucho pescado tienen mayor esperanza de vida, menor riesgo de contraer el síndrome de Alzheimer. -El pescado frito y las sardinas enlatadas son una buena fuente de calcio y de fósforo. -Los mariscos son bajos en calorías y ricos en proteínas y minerales (calcio, yodo, hierro, potasio, ...). |